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El Almacenamiento de productos de grandes dimensiones

Lunes,
5 de Febrero de 2018
A la hora de almacenar productos es de vital importancia saber cómo hacerlo de la mejor manera, ya que sino no conservarán sus características y pueden no estar en sus óptimas condiciones.

En este sentido es muy importante conocer de primera mano tanto los productos como los sistemas de almacenaje que se van a utilizar en el almacén.

¿Qué tipo de almacén se necesita?

En el caso de tener que almacenar productos de un gran tamaño y peso, hay que tener muy en cuenta sus características. Este tipo de productos requieren una manipulación y un posterior almacenaje especial, así que hay que diseñar el almacén teniendo siempre en cuenta las características de estos productos.

Es muy importante que una empresa cuente con un almacén diseñado de manera especial para el tipo de material que alberga. No es lo mismo almacenar comida que materiales deportivos, productos de belleza o productos de grandes dimensiones. Cada producto tiene sus características y recomendaciones de manejo y almacenaje.

Teniendo en cuenta el producto y sus características se puede determinar el tipo de almacén que se necesita, por lo que si lo que se quiere almacenar son productos de grandes dimensiones y mucho peso, hay que proyectar un almacén con sistemas de almacenaje resistentes.

 

El almacén siempre dependerá de las mercancías

Dependiendo del tipo de mercancías de grandes dimensiones a almacenar, se utilizarán unos métodos de almacenaje u otros. En este sentido es preciso organizar los productos en diferentes categorías, ya que cada una de ellas requiere de unos métodos distintos y tienen unas características diferentes.

Estas mercancías se pueden organizar en tres grandes grupos, mercancías de tipo cilíndrico, mercancías de tipo laminar y mercancías de tipo tubular. Al clasificar las mercancías por el tipo de forma que poseen, se pueden adaptar de una manera más sencilla los métodos de manejo y posterior almacenaje.

Por otro lado el volumen y el peso son dos factores que también hay que tener muy presentes a la hora de almacenar mercancías en un almacén, puesto que no todos los sistemas de almacenaje resisten la misma cantidad de peso, y eso puede incidir directamente sobre la seguridad y el peligro en el almacén.

 

Mercancías cilíndricas

Las mercancías de tipo cilíndrico corresponden a todas aquellas mercancías que se enrollan en forma de bobina, ya sea dentro de una estructura metálica o de otro material, o directamente. En este sentido existen diversos tipos de bobinas, puesto que las hay de papel o cartón, de chapa o de cable.

La forma de manipular mercancías cilíndricas depende del material del que estén formadas. Para manipular bobinas de cartón o papel de grandes dimensiones son necesarias carretillas elevadoras. Estas deben ir provistas con pinzas de apriete y giratorias, pues con ellas la tarea de almacenaje es mucho más sencilla.

Para almacenar este tipo de mercancías cilíndricas se necesita un almacén cubierto para evitar posibles humedades. La mejor forma para almacenar las bobinas de papel o cartón es unas sobre otras de forma vertical. El papel prensado es muy resistente por lo que no puede sufrir daños fácilmente.

Para manipular bobinas de chapa serán necesarias máquinas elevadoras con espolón. El espolón se debe introducir en el agujero central de la bobina para manipularla. Este tipo de mercancías cilíndricas se caracterizan por ser muy pesadas, las de mayor tamaño suelen pesar entre 20 y 30 toneladas, por lo que suelen almacenarse en el exterior sobre el suelo en forma de pirámide.

Las bobinas de chapa que pesan menos se manipulan igualmente con máquinas elevadoras, pero en este caso se almacenan en el interior o exterior de manera indistinta, pero siempre en estanterías especiales. Estas deben ser resistentes y siempre hay que respetar el peso que soportan por estante, para evitar sustos innecesarios.

Por otro lado para manipular bobinas de cable primero hay que distinguir entre dos tipos, las de cable de acero y las de cables eléctricos y de teléfono. Las primeras se enrollan de manera cilíndrica, para manipularlas es necesaria una grúa o carretillas. La mejor forma de almacenarlas es en el exterior.

Por su parte las bobinas de cables eléctricos y de teléfono suelen ir enrolladas en bobinas de madera o metal. Para manipularlas es necesaria una grúa, ya que carecen de agujero central por el que introducir el espolón, como hemos visto en casos anteriores. Otra opción es introducir eslingas en la estructura de la bobina para transportarla.

 

Mercancías laminares

A la hora de manipular mercancías de este tipo, siempre hay que tener en cuenta el material del que están hechas, ya que no es lo mismo manipular una lámina de plástico que una de madera, por ejemplo. Del material dependerá su fragilidad y su peso, entre otros factores a tener también en cuenta.

Uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de manipular mercancías laminares es su grado de flexibilidad. Esta siempre dependerá del tamaño y el grosor que tenga la mercancía, cuanto mayor sea su tamaño mayor será su flexión y a mayor grosor menor flexión.

A la hora de manipular y almacenar las mercancías laminares hay que hacer una distinción entre láminas pequeñas y láminas grandes. Las láminas de pequeñas dimensiones se manipulan y almacenan formando una única unidad de carga sobre una plataforma debidamente flejada e indeformable.

Las láminas de mayores dimensiones se suelen almacenar directamente en el suelo colocándolas de forma que posteriormente se pueda acceder con las horquillas de la maquina o sobre estanterías cantilever para grandes cargas. Para ambos casos son necesarias carretillas elevadoras.

Las estanterías cantilever son una magnífica solución para almacenar grandes cargas, además existen diferentes estanterías según el tipo de mercancía a almacenar. Por ejemplo encontramos las estanterías para almacenaje vertical que son ideales para el  almacenaje vertical de material alargado, entre otros modelos.

Este tipo de estanterías para grandes cargas se adaptan a todas las necesidades gracias a su diseño especialmente pensado para el almacenaje de mercancías de grandes dimensiones en el mínimo espacio. Además siempre se les pueden acoplar accesorios como topes de brazo, protecciones de entrada y estantes.

Estas estanterías son muy resistentes, ya que tienen una capacidad de carga de hasta 1.500 Kg por brazo. Además la altura de las columnas es variable según las necesidades, al igual que los brazos, que también son regulables en altura cada 50 mm. Las estanterías van fijadas al suelo con anclajes expansivos para una mayor seguridad.

 

Mercancías tubulares

A la hora de manipular mercancías tubulares hay que tener en cuenta sus dimensiones, ya que las de tamaño más pequeño se pueden manipular igual que otros tipos de mercancías de cargas largas. Sin embargo para manipular las mercancías tubulares de medio o gran calibre, hay que clasificarlos por tipos.

En primer lugar encontramos los tubos rígidos metálicos, que se clasifican según su calibre. A la hora de almacenarlos se suele hacer sobre camas de madera, para su manipulación son necesarias carretillas elevadoras. Por otro lado el almacenamiento de este tipo de mercancías tubulares se realiza en el exterior, ya que son muy inestables.

El segundo tipo de mercancías tubulares son los tubos rígidos de hormigón, que por norma general se manipulan también con carretillas elevadoras, aunque los accesorios de las mismas dependen de las dimensiones del tubo. Para los tubos de calibre mediano se necesitan espolones o ganchos y para los tubos de grandes dimensiones o muy pesados horquillas.

El almacenamiento de este tipo de mercancías tubulares también se realiza en el exterior y de la misma forma que los tubos metálicos, aunque hay que tener en cuenta que este material es mucho más frágil que el anterior, por lo que su número de alturas no debe ser muy elevado. En el caso de los tubos grandes no se apilan.

Por último los tubos semirrígidos de plástico duro se manipulan por unidades de carga. Este material es de entre todos el menos pesado, por lo que su manejo es más sencillo. El almacenaje también es mucho más sencillo que en otros casos ya que como se manipulan en jaulas, estas hacen de soporte.

El almacenamiento de este tipo de mercancías tubulares también es mucho más sencillo que el de otras mercancías de grandes dimensiones, ya que como se manipulan en sus propias jaulas estas hacen de soporte. Se suelen almacenar en el exterior y se pueden colocar numerosas alturas de apilado.

En otros casos los  tubos semirrígidos de plástico duro también se pueden almacenar en el interior, concretamente en almacenes cubiertos. Si se quieren almacenar sobre estanterías, las más recomendables son las ya mencionadas estanterías cantilever. Si los tubos se colocan sueltos hay que tener en cuenta que para evitar que rueden se deben colocar diversos apoyos.

 

A modo de conclusión

Después de estos datos, ya no cabe ninguna duda de que para almacenar productos de grandes dimensiones es muy importante conocer cada tipo de mercancía, ya que del tipo de material y de su forma, entre otros factores, depende la forma en la que debe ser almacenada de forma correcta.

Por otro lado, además de saber cómo realizar el manejo óptimo de cada mercancía y como debe ser almacenada, es de vital importancia contar con unos sistemas de almacenaje adecuados, ya que de nada sirve manipularlos correctamente si después van a estar mal ubicados en el almacén.


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