Cómo clasificar mercancías en almacenes

Jueves, 1 de Junio de 2023
Los almacenes son lugares de almacenamiento de mercancías y productos donde se realizan diversas tareas, como recepción, almacenamiento, clasificación, distribución y envío.
Uno de los mayores desafíos que enfrentan los almacenes es la clasificación de mercancías y productos, lo que implica una gestión efectiva de inventarios. En este artículo, te explicaremos los diferentes métodos de clasificación de mercancías en almacenes y cómo pueden ayudarte a optimizar la gestión de tus inventarios.

¿Qué es la clasificación de mercancías?
La clasificación de mercancías es el proceso de agrupar los productos y mercancías en categorías según diferentes criterios, como la naturaleza del producto, el tamaño, la forma, el peso, el valor, la demanda, la frecuencia de rotación, entre otros. La clasificación de mercancías es un paso crucial en la gestión de inventarios, ya que permite a los almacenes optimizar el espacio de almacenamiento, minimizar los errores en la preparación de pedidos, y reducir el tiempo y los costos de manipulación y almacenamiento.


Métodos de clasificación de mercancías en almacenes
Clasificación ABC: La clasificación ABC es un método que se basa en la clasificación de los productos en tres categorías: A, B y C, según su valor monetario o su importancia en términos de ventas. La categoría A se refiere a los productos más importantes y valiosos en términos de ventas o beneficios, la categoría B se refiere a los productos intermedios, y la categoría C se refiere a los productos menos importantes. Este método permite a los almacenes priorizar la gestión y el control de los productos más importantes, mientras que minimiza el tiempo y los costos de almacenamiento de los productos menos importantes.

Clasificación XYZ: La clasificación XYZ es un método que se basa en la clasificación de los productos en tres categorías: X, Y y Z, según la demanda o la frecuencia de rotación. La categoría X se refiere a los productos con mayor demanda o frecuencia de rotación, la categoría Y se refiere a los productos con una demanda intermedia, y la categoría Z se refiere a los productos con baja demanda o frecuencia de rotación. Este método permite a los almacenes priorizar el control y la gestión de los productos con mayor demanda o rotación, mientras que minimiza el espacio y los costos de almacenamiento de los productos con baja demanda.

Clasificación por tamaño o forma: La clasificación por tamaño o forma es un método que se basa en la clasificación de los productos según su tamaño o forma. Este método es útil para optimizar el espacio de almacenamiento y minimizar los costos de manipulación y transporte. Por ejemplo, los productos más grandes pueden ser almacenados en áreas específicas del almacén, mientras que los productos más pequeños pueden ser almacenados en estanterías o cajones. Los productos se miden según su naturaleza en litros, metros lineales, metros cuadrados, kilos, toneladas, entre otros, pero a la hora de planificar su transporte y almacenamiento, se utiliza el criterio de su forma y la relación entre su peso y su volumen. Existen productos con forma regular e irregular. Los productos con forma irregular no tienen una forma uniforme, lo que deja espacios libres al agruparlos para su almacenamiento. Los productos con forma regular se manipulan una vez envasados o paletizados, siempre que las particularidades del producto lo permitan. Por ejemplo, los almacenes de bicicletas o de jamones almacenan productos de forma irregular que no siempre pueden ser paletizados. Lo mismo sucede con los productos largos en forma de cilindro o de tubo, para los cuales la mejor solución de almacenamiento son las estanterías cantilever. En el caso de la ropa, aunque se podría almacenar de forma paletizada una vez embalada, existen en el mercado soluciones específicas para el almacenamiento de prendas colgadas, que son ideales para este tipo de mercancía de forma irregular.

Clasificación por su estado físico: Según el estado físico de un producto o mercancía, ya sean sólidos, líquidos o gaseosos. Los productos sólidos a su vez se subdividen en gráneles, compactos y animales vivos. Los productos líquidos se consideran a granel si no están envasados. Y los gases se pueden envasar en envases de alta presión y almacenarse en neveras o extintores, pueden ir envasados a baja presión y almacenarse en bombonas de butano. O puede ir canalizado, como el gas natural.

Clasificación según durabilidad/caducidad: Los productos perecederos tienen una fecha de caducidad y deben ser consumidos antes de ella, y pueden necesitar condiciones especiales de conservación, como congelación o refrigeración. Los productos frescos también requieren un espacio adecuado en el almacén para evitar cambios bruscos de temperatura, pero no necesitan ser almacenados en cámaras frigoríficas. Los productos perecederos deben almacenarse siguiendo el criterio FIFO, mientras que los productos duraderos no tienen fecha de caducidad y pueden ser almacenados sin un orden prioritario de salida. La clasificación de los productos según sus propiedades es importante para seleccionar el transporte adecuado y los métodos de envasado, almacenamiento y mantenimiento apropiados para cada tipo de producto.

Clasificación según su grado de peligrosidad: La ONU ha clasificado los productos según su grado de peligrosidad en diferentes clases:

Clase 1: Materias y objetos explosivos

Clase 2: Gases comprimidos, licuados y/o disueltos bajo presión
Clase 2.1: Gases inflamables
Clase 2.2: Gases no inflamables no tóxicos
Clase 2.3: Gases tóxicos

Clase 3: Líquidos inflamables

Clase 4: Sólidos inflamables
Clase 4.1: Materias sólidas inflamables, materias autorreactivas y materias explosivas desensibilizadas sólidas
Clase 4.2: Materias que pueden experimentar inflamación espontánea
Clase 4.3: Materias que en contacto con el agua desprenden gases inflamables

Clase 5.1: Sustancias comburentes
Clase 5.2: Peróxidos orgánicos

Clase 6.1: Materias tóxicas
Clase 6.2: Materias infecciosas

Clase 7: Materias radioactivas

Clase 8: Materias corrosivas

Clase 9: Materias y objetos que presentan peligros diversos

Estos productos necesitan ser manipulados, transportados y almacenados con cuidado y atención especial. Además, su envasado, embalaje y etiquetado deben incluir advertencias claras y visibles sobre su peligrosidad.

Clasificación según el grado de rotación o frecuencia de entrada y salida: Dependiendo de la frecuencia de rotación de las mercancías, se debe determinar su ubicación en el almacén, considerando su accesibilidad. Los productos de alta rotación son aquellos que tienen una gran cantidad de entradas y salidas en comparación con los de baja rotación, que apenas tienen movimiento.

Clasificación según la función en la cadena logística: Los almacenes de materias primas y los de productos terminados cumplen diferentes funciones en el flujo logístico. Los almacenes de materias primas son importantes para mantener el ritmo de producción, mientras que los almacenes de productos terminados son necesarios para regular el mercado de consumo. Debido a esto, su papel en el flujo logístico es distinto.

Otra manera de clasificar mercancías en almacenes es de acuerdo a su el almacenaje:

Almacenaje convencional: que combina estanterías de paletización y carga manual y es útil para todo tipo de mercancías.

Almacenaje dinámico: funciona con la metodología FIFO y es ventajoso para las empresas que comercializan productos perecederos.

Almacenaje en bloque: apila la mercancía en el suelo, lo que es económico, pero limita la manipulación y estabilidad de las cargas.


Clasificación de mercancías y estanterías metálicas profesionales de calidad
Es importante que, independientemente del sistema elegido, se utilicen materiales de calidad para optimizar el espacio de almacenamiento, reducir costos y facilitar la manipulación de la mercancía, por ello es fundamental escoger estanterías metálicas de calidad, robustas y versátiles.

Y es que cuando se trata de seleccionar estanterías metálicas para un almacén, es importante buscar opciones que sean de calidad, robustas y versátiles. Estas características garantizan una larga duración y resistencia a la corrosión, lo que es esencial en un entorno de almacenamiento.

Las estanterías metálicas de calidad están hechas de acero de alta resistencia y tienen una estructura sólida, lo que les permite soportar cargas pesadas y resistir el desgaste diario del uso constante. Además, estas estanterías suelen estar diseñadas con características de seguridad adicionales, como soportes para paletas y dispositivos antivuelco, lo que proporciona una mayor protección tanto para la mercancía almacenada como para los empleados que la manipulan.

La versatilidad también es importante en la elección de estanterías metálicas. Es necesario elegir un tipo de estantería que se adapte a las necesidades específicas de la empresa y de los productos que se almacenarán. Algunos ejemplos de estanterías metálicas versátiles incluyen estanterías para paletas, estanterías de carga manual y estanterías móviles, que se pueden desplazar para maximizar el espacio de almacenamiento.

Además de ser robustas y versátiles, las estanterías metálicas de calidad también deben ser duraderas para asegurar una inversión rentable a largo plazo. Es importante tener en cuenta que el almacenamiento de mercancías es un proceso constante que requiere de una infraestructura sólida y fiable.

Otro factor importante a considerar al elegir estanterías metálicas es la seguridad. Las estanterías deben estar diseñadas para soportar el peso de los productos almacenados y estar ancladas al suelo de manera segura. Es esencial evitar accidentes y lesiones en el lugar de trabajo, lo que puede repercutir en costes adicionales para la empresa y, lo que es más importante, en la seguridad de los empleados.

Las estanterías metálicas de calidad también deben ser versátiles y adaptables a las necesidades de la empresa. Las estanterías deben ser diseñadas para satisfacer los requisitos específicos del almacén, incluyendo la capacidad de carga, la altura de las estanterías, la profundidad y la anchura de los estantes, y la configuración general del sistema de almacenamiento. Los estantes deben ser ajustables para acomodar diferentes tamaños y formas de productos, lo que permite una máxima flexibilidad y una gestión de inventario eficiente.

En resumen, la elección de estanterías metálicas de calidad, robustas y versátiles puede ayudar a facilitar la clasificación de mercancías en los almacenes. Estas estanterías garantizan una alta resistencia y durabilidad, y pueden adaptarse a una amplia variedad de necesidades de almacenamiento. Al invertir en estanterías de alta calidad, las empresas pueden reducir costos a largo plazo y aumentar la eficiencia en su proceso de almacenamiento y distribución.

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