


¿Qué es el embalaje y cómo optimizarlo en logística?
Miercoles, 3 de Mayo de 2023
El embalaje es un elemento clave en la protección de la mercancía de un centro logístico o almacén, su principal función es la contención y agrupación de los productos almacenados.
¿Qué es el embalaje?
El embalaje es todo aquello necesario en el proceso de acondicionar y proteger los productos para salvaguardarlos, y/o agruparlos de manera temporal pensando en su manipulación, transporte y almacenamiento.
También puede entenderse no como el proceso si no como el material o elemento que sirve de envoltura para proteger y transportar productos. Por ejemplo, puede ser una caja de cartón, puede ser una botella de plástico o de cristal, puede ser papel, sobres de cartón, etc.
¿Qué es el embalaje en logística?
En el caso de los almacenes y centros logísticos, cuando se habla de embalaje, se suele hablar del proceso más que del material, es decir, de la forma en la que todas las operaciones de manipulación, almacenamiento y envío se conjugan para que los productos lleguen a su destino en las mejores condiciones.
El embalaje es una herramienta básica en logística, gracias a este proceso se traslada la mercancía de manera segura durante todo el trayecto. Y brinda a los encargados de llevar a cabo estas funciones logísticas una gran facilidad de manipulación.
Funciones del embalaje en logística
La función del embalaje va más allá de proteger a los productos durante su transporte y manipulación, también permite agrupar productos en una sola unidad de carga de mayor tamaño que manera que su traslado es más eficaz y sencillo, permite reducir las superficies de almacenamiento y se facilitan las operaciones logísticas.
Además facilita la identificación de los productos durante su traslado, y gracias a su etiquetado facilita información a los distribuidores.
Cumple una función de personalización, ya que se puede personalizar al detalle el embalaje deseado, lo que hace más atractivo al producto para los clientes finales. Y es que suele pasarse por alto que el embalaje también es una poderosa arma de marketing.
Algunos procesos de embalaje realizan trabajos de pesaje, inspección y detección para descartar del proceso de embalaje productos que no cumplen con ciertas condiciones exigidas.
Tipos de embalaje
Los tipos de embalaje varían dependiendo de la naturaleza del producto y de las necesidades logísticas concretas de cada cadena de suministro. En este sentido, al hablar de los distintos tipos de embalaje, los principales factores que se tienen que tener en cuenta serán el material del que están hechos, el nivel de agrupamiento que implica, así como los tipos de cargas que transportan.
Los tipos de embalaje se agrupan en tres categorías:
1. Embalaje primario: es el que tiene contacto directo con el producto. Se encarga de proteger el producto y mantener sus características idóneas. El embalaje primario de un producto es el primer material o capa que lo envuelve y el que define la unidad más pequeña de venta de este.
Es importante que el embalaje primario además de mantener en correcto estado al producto, cumpla una función de atracción y captación de la atención, ya que será la primera imagen que reciba el cliente final al tener contacto con el producto. Esto es especialmente importante en productos de consumo o venta online.
El embalaje primario tiene las funciones de aislar, proteger, asegurar, informar de características y caducidad, y en algunos casos, atraer la atención y fidelizar.
Es un embalaje que apenas tendrá relevancia ni será visible en el día a día del almacén, ya que estará cubierto.
También es de gran valor, que este envase pueda ser reutilizable o reciclable.
Algunos ejemplos de embalajes primarios de una mercancía son los bricks de leche, las latas de bebida, las botellas de plástico o cristal, los sacos de cemento, las cajas de cartón de muebles, el paquete de plástico de comida precocinada, el tarro de plástico de cualquier cosmético, etc.
2. Embalaje secundario: se refiere a una envoltura externa que agrupa a los paquetes primarios permitiendo su protección, por tanto sería como una capa extra al embalaje primario.
Este tipo de embalaje, tiene como objetivo formar unidades de carga que faciliten el almacenamiento y transporte de los productos. Permite crear unidades de carga agrupando varios embalajes primarios.
Su función es doble, por un lado, sirve para responder a propósitos logísticos como un mejor transporte y almacenamiento. Pero también, con fines de marca, comercialización y exhibición del producto como ocurre en los supermercados o en las tiendas minoristas.
En ocasiones, el embalaje secundario se superpone con el embalaje primario, e incluso con el terciario.
Un ejemplo de embalaje secundario serían las cajas de carga destinadas al transporte o almacenamiento las cajas de cartón reforzadas con plástico que agrupan 6 bricks de leche formando un pack. Normalmente, el embalaje secundario incluye al embalaje primario, dotándolo de mayor seguridad y compactación.
Aunque también puede ser utilizado para ofrecer el producto al cliente, como ocurre en los supermercados o grandes superficies de compra.
3. Embalaje terciario: suele contener grandes cantidades de mercancía y que permite que éstas sean almacenadas con total garantía hasta el momento de la venta.
Concentra los dos embalajes anteriores, el embalaje terciario agrupa y compacta los embalajes secundarios que a su vez incluyen los embalajes primarios para evitar daños en la manipulación, almacenamiento y transporte de las mercancías.
Ejemplos de embalaje terciario son los palets, el film de plástico y las populares cajas de cartón.
El embalaje terciario no suele ser percibido por el cliente final.
Como puede observarse, los tipos de embalaje tienen una estrecha relación con el resto de eslabones de la cadena de suministro en la logística, estando el embalaje primario ligado al consumidor final y los embalajes secundarios y terciarios están ligados a fabricantes y distribuidores.
Otra forma de clasificar los embalajes, es según su material de fabricación, en este caso la clasificación más frecuente es:
Cómo optimizar el embalaje en logística
La optimización del embalaje y de la paletización de productos hace avanzar en eficiencia a los centros logísticos. Se va a ver a continuación cómo llevar a cabo esta optimización.
La elección del embalaje correcto otorga un amplio margen para el ahorro y la mejora de la productividad. Para ello se deben estandarizar los tamaños de las unidades de carga, tanto en el caso de que sean cargas paletizadas como si son cargas manuales, la estandarización va a permitir limitar los materiales de embalaje a unos pocos tamaños. Para no tener que contar con múltiples tamaños, cuando en embalaje es mayor que el producto, se rellena el espacio vacío con material de relleno. También existen cajas con altura regulable que disponen de precortes para facilitar su doblado y ajustar el tamaño a los diferentes tamaños de los productos. El embalaje más eficiente será el que asegure y proteja al producto con un menor coste de recursos. También es recomendable que ayude a reducir los tiempos de almacenaje, manipulación y transporte. Además la creciente preocupación por la generación de residuos y los planes medioambientales de las empresas hacen que cada vez más se opte por embalajes reciclables o reutilizables.
El proceso de embalaje es tan importante como el resto de procesos de la cadena de suministro, dadas sus funciones de contención, manipulación, seguridad y personalización.
El embalaje es todo aquello necesario en el proceso de acondicionar y proteger los productos para salvaguardarlos, y/o agruparlos de manera temporal pensando en su manipulación, transporte y almacenamiento.
También puede entenderse no como el proceso si no como el material o elemento que sirve de envoltura para proteger y transportar productos. Por ejemplo, puede ser una caja de cartón, puede ser una botella de plástico o de cristal, puede ser papel, sobres de cartón, etc.
¿Qué es el embalaje en logística?
En el caso de los almacenes y centros logísticos, cuando se habla de embalaje, se suele hablar del proceso más que del material, es decir, de la forma en la que todas las operaciones de manipulación, almacenamiento y envío se conjugan para que los productos lleguen a su destino en las mejores condiciones.
El embalaje es una herramienta básica en logística, gracias a este proceso se traslada la mercancía de manera segura durante todo el trayecto. Y brinda a los encargados de llevar a cabo estas funciones logísticas una gran facilidad de manipulación.
Funciones del embalaje en logística
La función del embalaje va más allá de proteger a los productos durante su transporte y manipulación, también permite agrupar productos en una sola unidad de carga de mayor tamaño que manera que su traslado es más eficaz y sencillo, permite reducir las superficies de almacenamiento y se facilitan las operaciones logísticas.
Además facilita la identificación de los productos durante su traslado, y gracias a su etiquetado facilita información a los distribuidores.
Cumple una función de personalización, ya que se puede personalizar al detalle el embalaje deseado, lo que hace más atractivo al producto para los clientes finales. Y es que suele pasarse por alto que el embalaje también es una poderosa arma de marketing.
Algunos procesos de embalaje realizan trabajos de pesaje, inspección y detección para descartar del proceso de embalaje productos que no cumplen con ciertas condiciones exigidas.
Tipos de embalaje
Los tipos de embalaje varían dependiendo de la naturaleza del producto y de las necesidades logísticas concretas de cada cadena de suministro. En este sentido, al hablar de los distintos tipos de embalaje, los principales factores que se tienen que tener en cuenta serán el material del que están hechos, el nivel de agrupamiento que implica, así como los tipos de cargas que transportan.
Los tipos de embalaje se agrupan en tres categorías:
1. Embalaje primario: es el que tiene contacto directo con el producto. Se encarga de proteger el producto y mantener sus características idóneas. El embalaje primario de un producto es el primer material o capa que lo envuelve y el que define la unidad más pequeña de venta de este.
Es importante que el embalaje primario además de mantener en correcto estado al producto, cumpla una función de atracción y captación de la atención, ya que será la primera imagen que reciba el cliente final al tener contacto con el producto. Esto es especialmente importante en productos de consumo o venta online.
El embalaje primario tiene las funciones de aislar, proteger, asegurar, informar de características y caducidad, y en algunos casos, atraer la atención y fidelizar.
Es un embalaje que apenas tendrá relevancia ni será visible en el día a día del almacén, ya que estará cubierto.
También es de gran valor, que este envase pueda ser reutilizable o reciclable.
Algunos ejemplos de embalajes primarios de una mercancía son los bricks de leche, las latas de bebida, las botellas de plástico o cristal, los sacos de cemento, las cajas de cartón de muebles, el paquete de plástico de comida precocinada, el tarro de plástico de cualquier cosmético, etc.
2. Embalaje secundario: se refiere a una envoltura externa que agrupa a los paquetes primarios permitiendo su protección, por tanto sería como una capa extra al embalaje primario.
Este tipo de embalaje, tiene como objetivo formar unidades de carga que faciliten el almacenamiento y transporte de los productos. Permite crear unidades de carga agrupando varios embalajes primarios.
Su función es doble, por un lado, sirve para responder a propósitos logísticos como un mejor transporte y almacenamiento. Pero también, con fines de marca, comercialización y exhibición del producto como ocurre en los supermercados o en las tiendas minoristas.
En ocasiones, el embalaje secundario se superpone con el embalaje primario, e incluso con el terciario.
Un ejemplo de embalaje secundario serían las cajas de carga destinadas al transporte o almacenamiento las cajas de cartón reforzadas con plástico que agrupan 6 bricks de leche formando un pack. Normalmente, el embalaje secundario incluye al embalaje primario, dotándolo de mayor seguridad y compactación.
Aunque también puede ser utilizado para ofrecer el producto al cliente, como ocurre en los supermercados o grandes superficies de compra.
3. Embalaje terciario: suele contener grandes cantidades de mercancía y que permite que éstas sean almacenadas con total garantía hasta el momento de la venta.
Concentra los dos embalajes anteriores, el embalaje terciario agrupa y compacta los embalajes secundarios que a su vez incluyen los embalajes primarios para evitar daños en la manipulación, almacenamiento y transporte de las mercancías.
Ejemplos de embalaje terciario son los palets, el film de plástico y las populares cajas de cartón.
El embalaje terciario no suele ser percibido por el cliente final.
Como puede observarse, los tipos de embalaje tienen una estrecha relación con el resto de eslabones de la cadena de suministro en la logística, estando el embalaje primario ligado al consumidor final y los embalajes secundarios y terciarios están ligados a fabricantes y distribuidores.
Otra forma de clasificar los embalajes, es según su material de fabricación, en este caso la clasificación más frecuente es:
- Embalajes de plástico: muy común por su resistencia, ligereza, protección frente al polvo y la humedad y por su flexibilidad. Los envases de plástico son de lo más variados: botellas, botes de salsa, paquetes de comida precocinada, yogures, botes de cosmética, contenedores de plástico , embalajes de relleno y protección como el popular plástico de burbujas, el film, etc.
- Embalajes de papel y cartón: también muy populares por su versatilidad, aquí pueden encontrase embalajes de celulosa moldeada 8las cajas de huevos, por ejemplo), el cartón ondulado, el papel de embalar y el papel kraft. Como se comentaba anteriormente, debido a la tendencia en sostenibilidad y ecología que hay en todos los sectores de la sociedad, el cartón y el papel reciclado son materiales cada vez más populares en el embalaje logístico.
- Embalajes de vidrio: suelen emplearse en el embalaje primario, ya que como embalaje terciario o secundario, es muy frágil. Son habituales en alimentación, cosmética y química, por ejemplo en forma de tarros de conservas, botellas o frascos de colonia.
- Embalajes de madera: muy habitual en el embalaje terciario, si bien es cierto que también puede ser para embalaje primario o secundario. Ejemplos de este caso son las cajas de madera, los palets o las jaulas de madera para productos que deben manipularse y transportarse sin desmontar y que además permiten visualizar el contenido del embalaje sin tener que abrirlo.
- Embalajes de aluminio: este tipo es habitual en los embalajes primarios en el sector de la alimentación y la farmacia. Proporciona rigidez, es resistente a golpes y humedades y es anticorrosivo.
Cómo optimizar el embalaje en logística
La optimización del embalaje y de la paletización de productos hace avanzar en eficiencia a los centros logísticos. Se va a ver a continuación cómo llevar a cabo esta optimización.
La elección del embalaje correcto otorga un amplio margen para el ahorro y la mejora de la productividad. Para ello se deben estandarizar los tamaños de las unidades de carga, tanto en el caso de que sean cargas paletizadas como si son cargas manuales, la estandarización va a permitir limitar los materiales de embalaje a unos pocos tamaños. Para no tener que contar con múltiples tamaños, cuando en embalaje es mayor que el producto, se rellena el espacio vacío con material de relleno. También existen cajas con altura regulable que disponen de precortes para facilitar su doblado y ajustar el tamaño a los diferentes tamaños de los productos. El embalaje más eficiente será el que asegure y proteja al producto con un menor coste de recursos. También es recomendable que ayude a reducir los tiempos de almacenaje, manipulación y transporte. Además la creciente preocupación por la generación de residuos y los planes medioambientales de las empresas hacen que cada vez más se opte por embalajes reciclables o reutilizables.
- Control del stock de embalaje: quedarse sin stock de embalaje supone paralizar el almacén, pero como en el caso del stock de productos almacenados, no hay que acumular excesivos materiales que ocupen un espacio valioso y además hayan supuesto un gasto evitable en ese momento.
- Elección del proveedor de embalaje: a consecuencia del punto anterior, se debe elegir un proveedor de embalaje que manejes tiempos de entrega cortos para así poder suministrar el material en un breve espacio de tiempo. Por supuesto, los embalajes que ofrezca el proveedor deberán ser de la calidad y resistencia adecuadas.
- Embalaje automático: existen sistemas automáticos para el manejo de embalajes en logística, como máquinas filmadoras, enfardadoras de palets, máquinas de fabricación de relleno, etc. No tan automáticas pero muy versátiles y rápidas de montar son las cajas automontables y también son muy útiles los cierres automáticos de las cajas de cartón y los paquetes preparados para devoluciones.
- El equipo humano: el confort de los trabajadores es otra variable muy importante, su productividad está influenciada por su seguridad y ergonomía. Un trabajador en malas condiciones cometerá más errores y será más lento que otro trabajador que percibe la seguridad y ergonomía en su puesto de trabajo. El trabajo de embalaje es exigente a nivel físico, puede provocar trastornos musculoesqueléticos al tratarse de tareas repetitivas y en las que el operario debe pasar mucho tiempo de pie, por lo que equiparle de alfombrillas anti fatiga y tener correctamente regulada la altura de su mesa de trabajo son dos acciones sencillas que optimizan el proceso de embalaje.
- Programas de gestión de almacenes: hoy en día es imposible llevar un almacén sin un programa de gestión, y este es relevante también para las tareas de embalaje ya que aporta orden y secuenciación en las tareas de embalaje, guía en la selección de tamaño y tipo de embalaje adecuado para cada mercancía y ayuda en la consolidación y verificación de pedidos.
El proceso de embalaje es tan importante como el resto de procesos de la cadena de suministro, dadas sus funciones de contención, manipulación, seguridad y personalización.
