
Las 4 desventajas de comprar estanterías usadas
... no ofrecen las mismas garantías que los nuevos.
Reutilizar estanterías de segunda mano en una empresa supone unos altos riesgos para la misma, tanto materiales como personales. Sin lugar a dudas, se puede afirmar que no compensa abaratar la inversión en materiales de almacenaje, si se tienen que asumir numerosos y serios inconvenientes por ello.
1) No se tienen garantías
Aunque permite ahorrar dinero, la instalación de equipos reutilizados no es nada aconsejable, ya que como se ha mencionado, se tienen que asumir numerosos riesgos y plantea serios inconvenientes. Hay que tener en cuenta que se desconoce todo sobre la procedencia de estos elementos.
Al desconocer por ejemplo la calidad de los aceros que se han utilizado en su fabricación, no se sabe cuál es su resistencia exacta, por lo tanto no se sabe qué tipos de productos o mercancías se pueden colocar en ellos. De la misma forma, tampoco se conocen los procesos de fabricación que se han utilizado.
Por otro lado, en general, tampoco se sabe si las estanterías de segunda mano han sido sometidas a controles de calidad, y en caso afirmativo, de qué tipo y con qué rigor. La realización de pruebas y ensayos de resistencia para acreditar su funcionalidad, también serán un gran misterio.
Pero esto no es todo, ya que al reutilizar una estantería tampoco se sabe si para su diseño se han seguido las directrices que recoge la normativa, y este es un aspecto fundamental que siempre se debe tener en cuenta. Como se puede comprobar, todo son inconvenientes en cuanto a adquirir estanterías de segunda mano para una empresa.
2) Riesgos muy elevados
Por otro lado también es preciso mencionar todos los riesgos, materiales y personales, que se asumen al adquirir equipos de estas características. Respecto a esto hay que tener en cuenta que no se sabe el uso al que han sido sometidas las estanterías, ni si han sufrido sobrecargas o deformaciones como consecuencias de las misma.
Además también hay que señalar que en algunos casos las estanterías de segunda mano han podido ser reparadas, y para ello han podido utilizarse técnicas desaconsejadas. Esto es algo muy serio, ya que con las mismas se han podido ver alteradas las cualidades del diseño original, así como su resistencia, entre otros factores.
Lo cierto es que una estantería de segunda mano solamente debería ser instalada en una empresa si se analizan, controlan y verifican de forma exhaustiva, es decir, por personal competente y especializado en la materia. De esta forma se puede saber si fueron montadas conforte la normativa vigente.
Sin embargo este análisis supone un desembolso económico importante, ya que el coste del proceso es elevado, por lo tanto no tiene sentido ahorrar a la hora de adquirir estos sistemas de almacenaje, si posteriormente hay que pagar más para comprobar que se encuentran en buenas condiciones.
3) Sin cumplir con las necesidades específicas
Pero esto no es todo, ya que también hay que tener en cuenta que cuando se adquiere una estantería de segunda mano, se está adquiriendo un producto que casi con total seguridad no se adapta a las necesidades específicas del momento. Este es un factor muy importante a la hora de comprar este tipo de instalaciones.
Como siempre mencionamos, a día de hoy en el mercado existen una gran cantidad de estanterías metálicas, y cada una de ellas cuenta con unas características y un diseño concreto, que permiten que se adapte a unas necesidades muy variadas. Lo principal es tener claras las mismas para adquirir la que mejor se adapte.
Teniendo esto en cuenta, se puede afirmar que una estantería de segunda mano nunca va a cumplir las expectativas esperadas, ya que no será la más adecuada para subsanar las necesidades del momento. Posiblemente se terminará adquiriendo una nueva y haciendo un desembolso todavía mayor que el inicial.
4) Incumplimiento de preceptos legales
En último lugar también es importante hacer referencia a que instalando un equipo de trabajo, como es una estantería, no regularizado y sin la documentación justificativa, se está incumpliendo varios preceptos legales, algo que expone a la empresa usuaria a responsabilidades.
Hay que tener en cuenta que las instalaciones irregulares nunca disponen de garantía oficial, y que tampoco se les puede dar un soporte o mantenimiento adecuado. Esto desemboca en una situación de alto riesgo continua, que desde luego no debe asumir ninguna empresa, ya que es una gran imprudencia.
Por este motivo lo mejor es no reutilizar estanterías ni componentes de las mismas que no dispongan de garantías. Además comprando estanterías de primera mano y de calidad se obtienen numerosas ventajas, y la inversión se recupera muy rápido, evitando además pérdidas materiales.
¿Por qué usar estanterías de primera mano?
Tras conocer las 4 desventajas principales de comprar estanterías usadas, llega el momento de justificar por qué es mejor utilizar estanterías de primera mano, aunque posiblemente la respuesta a esta pregunta haya quedado muy clara al leer todos los riesgos e inconvenientes planteados anteriormente.
Cuando se compran estanterías en empresas profesionales, se cuenta con todas las garantías, ya que se sabe que las mismas han sido fabricadas de manera adecuada, que se han utilizado los materiales correctos, cuáles son sus características, los tipos de usos que se les puede dar…etc.
Además al comprar las estanterías metálicas en empresas profesionales, también se tiene la certeza de que las mismas se han fabricado siguiendo los estándares y las normativas de calidad vigentes, algo que evita numerosos riesgos, tanto materiales como personales, y situaciones no deseadas.
Dentro del amplio catálogo de estanterías metálicas que existe en la actualidad, hay que destacar que las estanterías galvanizadas son una de las mejores alternativas que hay para los almacenes, ya que son unas de las más resistentes, algo fundamental para los usos que se le dan a las mismas en estos ambientes.
El proceso de galvanizado en estanterías de calidad
Lo cierto es que existen distintos métodos y sistemas para realizar el proceso de galvanizado, que es el proceso de cubrir un metal con zinc, para que de esta manera quede aislado y protegido de la corrosión o el óxido. Una de las mejores alternativas es la galvanización Sendzimir, que es una de las técnicas de galvanizado en caliente.
Con este proceso la resistencia a la corrosión es todavía mayor que con otras técnicas, por este motivo las estanterías metálicas Esmelux y nuestro mobiliario industrial metálico poseen una calidad superior. En cuanto a estética, hay que señalar que este proceso hace el material mucho más atractivo.
Lo cierto es que la galvanización ofrece numerosos beneficios, como por ejemplo una mayor resistencia a la oxidación, una mayor protección del agua y la humedad, una mayor resistencia al calor, y un mejor mantenimiento, al ser el zinc más duradero que el acero y difícil de rayar, raspar o abrasar…etc.
Por otro lado hay que mencionar que el acero galvanizado es uno de los materiales más rentables que existen, ya que puede durar en perfectas condiciones 70 años. Además es un material barato, y su calidad – precio inmejorable. Por último destacar que su limpieza es muy sencilla y no requiere mantenimiento.
Teniendo en cuenta todo esto, se llega a la conclusión de que una vez descartada la idea de adquirir una estantería de segunda mano, las estanterías metálicas galvanizadas de primera mano son una de las mejores alternativas a tener en cuenta, además en el mercado existen muchos modelos.
Una buena opción podría ser nuestra Estantería metálica modular 2.000 mm altura, muy sencilla de montar, ya que no lleva tornillos. La misma es de acero galvanizado muy resistente, y modular, por lo que se pueden añadir módulos y estantes según las necesidades de cada momento, una gran ventaja.
La misma es ideal tanto para almacenes, como para archivo, oficina, comercios o trasteros. Para empezar se puede instalar un módulo inicial, y si con el paso del tiempo se requiere de un mayor espacio de almacenaje, siempre se pueden añadir módulos adicionales del mismo fondo que el módulo inicial.
Y si se busca un sistema de almacenaje más específico para talleres, una de las mejores opciones es esta Estanterías metálicas 3 módulos para Talleres. Al igual que la anterior, también es de acero galvanizado, y en este caso está formada por 3 módulos con 7 niveles diferentes.
Los estantes de la misma son regulables en altura cada 33 mm, por lo que siempre puede adaptarse según la altura del producto a almacenar. Cada estante aguanta una carga máxima de hasta 205 kg, pero para ello las mercancías siempre deben repartirse de manera uniforme por ellos.
Estos son solamente dos ejemplo de la amplia variedad de estanterías metálicas galvanizadas que existen en la actualidad, pero hay muchos otros modelos y diseños. Para adquirir el que mejor se adapte a las necesidades, lo mejor es tener claras las mismas, y saber el uso que se le va a dar al sistema de almacenaje.
