


El embalaje en logística
Martes, 25 de Abril de 2023
Uno de los pasos más importantes en logística es el del embalaje. Es la herramienta básica para que los productos lleguen a sus destinos intactos y en las mejores condiciones.
¿Qué es el embalaje en logística?
Son los procesos a seguir para que los productos lleguen en las mejores condiciones, desde que se encuentran almacenados hasta que llegan al cliente final. Gracias a un correcto embalaje además se puede reducir la superficie empleada a almacenar productos. Y por supuesto, un buen embalaje es muy atractivo para el cliente final, más aún cuando se puede personalizar y dar información relevante sobre los productos mediante etiquetas, símbolos y sellos, como se verá mas adelante.
Tipos de embalaje
Elegir un tipo u otro de embalaje implica tomar una serie de decisiones que van más allá de la mera protección del producto. El tamaño del producto, el material y el diseño del embalaje tiene un impacto directo en los costes de almacenamiento y transporte. Por lo tanto la elección del embalaje tiene un carácter estratégico.
¿Qué factores determinan la elección del embalaje?
Es recomendable evaluar el grado de optimización del embalaje en función del material del que se compone, del tipo de transporte, de cómo se manipula y almacena, como se gestionan los residuos derivados y que coste conlleva.
Elegir el mejor embalaje supone buscar reducir los costes directos de compra de materiales y gestión de residuos y los costes indirectos como el packing, la manipulación de los productos, el almacenamiento y las pérdidas por daños.
Los principales factores que afectan a la elección de los distintos tipos de embalaje son:
Los símbolos y etiquetas de embalaje para las empresas de transporte
Los símbolos, etiquetas y sellos presentes en los embalajes son muy importantes para las empresas de transporte y logística. Gracias a ellos pueden conocer a la perfección cómo tratar las mercancías evitando daños y roturas.
Su finalidad es unificar globalmente la protección de los productos. Estos símbolos y su significado fueron establecidos bajo normas internacionales ISO fijando las siguientes 3 normativas:
1. ISO 3394:2012 empleada para la regulación de las dimensiones modelo de las cajas.
2. ISO 780 e ISO 700 utilizadas para brindar instrucciones de los empaques.
3. ISO 1400 refiere a una serie de símbolos que facilitan la identificación de aspectos medioambientales.
La norma ISO 780 referida a envases y embalajes es aquella que promueve la utilización de los iconos para la correcta manipulación de mercancías. En la normativa se definen como “un conjunto de símbolos usados para el marcado de ítems por transportar (excepto las mercancías peligrosas)”.
Lo recomendable es que los símbolos se pinten en color negro y, preferentemente, sobre fondo claro sobre las cajas de cartón u otros materiales para que destaque en el paquete. El tamaño de los símbolos no debe exceder de 10 x 15 x 20 centímetros. Si no es posible emplear el color negro deberá ponerse un fondo más claro bajo los símbolos, también pueden usarse etiquetas en lugar de imprimirlos directamente en el embalaje.
Estos símbolos ofrecen una valiosa información a los transportistas y operadores logísticos.
Hay tres grandes grupos de marcas y símbolos:
Gracias a estos símbolos los transportistas obtienen información completa sobre qué tipo de mercancía están manipulando y se evitan los problemas entre diferentes idiomas ya que se emplea un mismo lenguaje pictórico a nivel internacional.
Existe una amplia variedad de símbolos de embalajes nacionales e internacionales. Se pueden encontrar símbolos y etiquetas que denotan peligro, sustancias corrosivas, fragilidad del producto, reciclaje, diferentes materias primas que componen a la mercancía interna, etc.
Algunos de los símbolos básicos son:
Además de las instrucciones básicas que acabamos de comentar, puede darse el caso de necesitarse aportar alguna información adicional para el manipulado. En ese caso se emplean otra serie de pictogramas:
Son los procesos a seguir para que los productos lleguen en las mejores condiciones, desde que se encuentran almacenados hasta que llegan al cliente final. Gracias a un correcto embalaje además se puede reducir la superficie empleada a almacenar productos. Y por supuesto, un buen embalaje es muy atractivo para el cliente final, más aún cuando se puede personalizar y dar información relevante sobre los productos mediante etiquetas, símbolos y sellos, como se verá mas adelante.
Tipos de embalaje
Elegir un tipo u otro de embalaje implica tomar una serie de decisiones que van más allá de la mera protección del producto. El tamaño del producto, el material y el diseño del embalaje tiene un impacto directo en los costes de almacenamiento y transporte. Por lo tanto la elección del embalaje tiene un carácter estratégico.
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De acuerdo a la Directiva 94/62/CE de la UE hay tres tipos de envases:
- Envase de venta o envase primario: es el envase o embalaje empleado en la venta final, está en contacto directo con el producto y lo mantienen en condiciones óptimas. Algunos ejemplos de este tipo de envase se encuentran en todo tipo de latas, botes, bolsas, botellas, sacos y similares. Sirve para identificar el producto de acuerdo a las normativas vigentes, mostrar información de uso y/o consumo, fechas de caducidad, etc. En la mayoría de las veces sirve también para identificar la marca y generar más confianza y atracción en el consumidor. También puede emplearse para asegurar que tienen una posición estable en el punto de venta (que no se caiga), se garantiza el aislamiento del contenido y se protege el producto con el mínimo material posible.
- Envase colectivo o envase secundario: con este tipo de envase se agrupa un número determinado de unidades de producto, tanto si se va a vender de esta forma al consumidor final como si se utiliza para reaprovisionar en el almacén del punto de venta, ya que puede separarse del producto sin afectarle en absoluto. Es una agrupación de embalajes primarios. Un ejemplo de este tipo de embalaje son las cajas de cartón de leche o los packs de cervezas. Este embalaje es muy resistente al apilado en almacén y en puntos de venta, y es atractivo para el cliente final.
- Envase de transporte o envase terciario: como indica su nombre, este es el embalaje destinado a manipular y transportar varias unidades de venta de forma segura y evitando los potenciales daños inherentes al transporte. Reúne embalajes primarios y secundarios. Este tipo de embalaje son los palets, bidones, bobinas, contenedores industriales y las cajas de cartón modulares. Este tipo de embalaje es muy estable y permite compactar las cargas, aprovechando al máximo la capacidad de almacenaje de los almacenes y medios de transporte logísticos, están homologados y fabricados con materiales resistentes.
¿Qué factores determinan la elección del embalaje?
Es recomendable evaluar el grado de optimización del embalaje en función del material del que se compone, del tipo de transporte, de cómo se manipula y almacena, como se gestionan los residuos derivados y que coste conlleva.
Elegir el mejor embalaje supone buscar reducir los costes directos de compra de materiales y gestión de residuos y los costes indirectos como el packing, la manipulación de los productos, el almacenamiento y las pérdidas por daños.
Los principales factores que afectan a la elección de los distintos tipos de embalaje son:
- Las características del producto: por ejemplo es de lo más relevante el estado en el que se encuentra el producto, si es líquido, sólido o gaseoso. También dependiendo del peso, del volumen, de su resistencia o fragilidad, de su estabilidad, de si es perecedero, si es un producto peligroso y del propio valor del producto.
- El proceso de producción y embalaje también determina qué embalaje emplear, será diferente de acuerdo a si el embalaje se realiza de forma manual o automática.
- Transporte y almacenaje: dependiendo de cómo se apila, del número de cargas y descargas que va a tener, de la temperatura y la humedad ambiental, hay embalajes más adecuados que otros.
- El impacto medioambiental de los residuos generados por el embalaje.
- El punto de venta final: dependiendo de dónde se va a emplazar el producto y qué manipulación requiere.
- La legislación y normativas que regulan las características del embalaje, las normativas de transporte nacional e internacional, la legislación relativa al medio ambiente y las regulaciones que afectan a la manipulación y marcado de mercancías peligrosas.
Los símbolos y etiquetas de embalaje para las empresas de transporte
Los símbolos, etiquetas y sellos presentes en los embalajes son muy importantes para las empresas de transporte y logística. Gracias a ellos pueden conocer a la perfección cómo tratar las mercancías evitando daños y roturas.
Su finalidad es unificar globalmente la protección de los productos. Estos símbolos y su significado fueron establecidos bajo normas internacionales ISO fijando las siguientes 3 normativas:
1. ISO 3394:2012 empleada para la regulación de las dimensiones modelo de las cajas.
2. ISO 780 e ISO 700 utilizadas para brindar instrucciones de los empaques.
3. ISO 1400 refiere a una serie de símbolos que facilitan la identificación de aspectos medioambientales.
La norma ISO 780 referida a envases y embalajes es aquella que promueve la utilización de los iconos para la correcta manipulación de mercancías. En la normativa se definen como “un conjunto de símbolos usados para el marcado de ítems por transportar (excepto las mercancías peligrosas)”.
Lo recomendable es que los símbolos se pinten en color negro y, preferentemente, sobre fondo claro sobre las cajas de cartón u otros materiales para que destaque en el paquete. El tamaño de los símbolos no debe exceder de 10 x 15 x 20 centímetros. Si no es posible emplear el color negro deberá ponerse un fondo más claro bajo los símbolos, también pueden usarse etiquetas en lugar de imprimirlos directamente en el embalaje.
Estos símbolos ofrecen una valiosa información a los transportistas y operadores logísticos.
Hay tres grandes grupos de marcas y símbolos:
- Marcas estándar: ofrecen información sobre el número de referencia, el destino, el número de unidades y datos similares que se corresponden puramente con el envío.
- Marcas de manipulación: estas indican cómo debe ser manipulada la mercancía y las advertencias necesarias para su transporte.
- Marcas informativas: ofrecen datos adicionales como los puertos de entrada y salida, el peso neto y bruto, las dimensiones del embalaje o el país de procedencia.
Gracias a estos símbolos los transportistas obtienen información completa sobre qué tipo de mercancía están manipulando y se evitan los problemas entre diferentes idiomas ya que se emplea un mismo lenguaje pictórico a nivel internacional.
Existe una amplia variedad de símbolos de embalajes nacionales e internacionales. Se pueden encontrar símbolos y etiquetas que denotan peligro, sustancias corrosivas, fragilidad del producto, reciclaje, diferentes materias primas que componen a la mercancía interna, etc.
Algunos de los símbolos básicos son:
- Copa de cristal: significa que estamos ante un producto delicado aunque no necesariamente de cristal.
- Dos flechas paralelas: en concreto dos que apuntan hacia arriba desde una base horizontal. Se utilizan para indicar qué lado debe ir hacia arriba.
- Sol y casa esquemáticos: es una forma de comunicar que esa caja no debe estar expuesta al sol ni al calor.
- Paraguas: en este caso lo que transportamos es un producto que no debe recibir humedad.
- Gancho tachado: no emplear este tipo de herramientas en el manipulado de las cajas.
- Círculo cruzado por dos líneas horizontales y verticales: hace referencia al lugar dónde se encuentra el centro de gravedad del envío.
- Símbolo radiactivo y casa esquemática: no almacenar ni transportar la caja cerca de un emisor de radiación.
- Caja con dos flechas tachadas: transportar sin rotar la caja en ningún momento.
- Cadena: sujetar por un determinado punto el embalaje.
- Dos manos con una caja en medio: significa manipular con cuidado, por lo que hay que tratar cuidadosamente el embalaje, para evitar roturas o desperfectos.
- Un pingüino: se trata del símbolo que nos indica que hay que mantener la mercancía congelada, habitualmente se coloca en embalajes que transportan medicamentos especiales o alimentos.
- Varias flechas formando un círculo: significa reciclable, por tanto, el usuario sabrá que el material del embalaje se puede reutilizar.
Además de las instrucciones básicas que acabamos de comentar, puede darse el caso de necesitarse aportar alguna información adicional para el manipulado. En ese caso se emplean otra serie de pictogramas:
- Carretilla de dos ruedas tachada por un aspa: estas cajas deben transportarse mediante otro medio.
- Carro elevador tachado por un aspa: se especifica de manera precisa que no se deben emplear carretillas mecánicas o toros elevadores.
- Caja negra con un aspa blanca y dos flechas laterales: comunica que no deberían colocarse mordazas en la zona.
- Caja negra con dos flechas laterales: el diseño es casi idéntico al de la que indica que no se deben colocar mordazas, pero al no presentar el aspa significa lo opuesto: colocar mordazas aquí.
- Termómetro esquemático: se utiliza para especificar un límite de temperatura.
- Una caja con las siglas Kg y una flecha: se acompaña de un valor numérico que indica la cantidad máxima de kilogramos que se pueden apilar.
- Caja blanca con un aspa sobre otra negra: directamente recomienda que no se apilen.
- Tres cajas apiladas: el valor de la caja del medio sirve para indicar el número máximo de cajas que podrán almacenarse en apilamiento.
