
Convierte tu garaje en el mejor centro de trabajo
Cualquier buen amante del bricolaje sabe que para realizar un buen trabajo es fundamental tener las herramientas necesarias y que estas sean de calidad. Pero tanto o más importante que eso es el hecho de que estas estén perfectamente ordenadas y el mejor modo para hacerlo es con una buena mesa de trabajo.
Si tiene la suerte de vivir en una casa unifamiliar, el garaje suele ser el lugar ideal para crear un centro de trabajo donde dar rienda suelta a esta afición que tanto dinero puede ahorrar en una casa al cabo del año… siempre y cuando se haga bien, claro está. Es necesario organizar la zona de trabajo a depender del hueco del que se disponga y de la cantidad de útiles que se tengan, pero es bueno ser previsor y dejar espacio para nuevos equipos.
Elegir una buena mesa de trabajo
El primer paso es elegir una buena mesa de trabajo. No vale la pena comprar algo muy barato que acabe oxidándose o cediendo al peso siendo preferible una mesa robusta destinada a durar mucho tiempo. También es importante que se pueda ampliar, para que de este modo podamos ir comprando nuevos estantes o cajones según los vayamos necesitando. Las mesas de trabajo de Esmelux cumplen con todas estas características. Con posibilidad de un cajón con guías telescópicas y un estante, o varios más. También es posible acoplarle diferentes ganchos para colgar herramientas, soportes para alicates o brocas o separadores para los estantes a fin de mantener mejor el orden.
Y ahora, las estanterías
Una vez que tenemos una buena mesa de trabajo es el turno de escoger las estanterías. Para esto debemos de seguir los mismos criterios que con la mesa, eligiendo aquellas que sean robustas y adaptables. Es conveniente medir bien el espacio y aprovechar hasta el último rincón no solo a lo ancho, sino también a lo alto, reservando los estantes superiores para aquellos objetos que no utilizamos a menudo. Debemos de tener en cuenta que se pueda regular la altura de los estantes, ya que de este modo podremos almacenar tanto los objetos más grandes como los más pequeños sin desaprovechar espacios.
Por último, una buena silla
Y ahora que ya está todo organizado queda el toque final para un buen taller: una silla cómoda y que permita trabajar en una buena postura, con ruedas y que gire totalmente. Los taburetes de trabajo de poliuretano son los más recomendables por ser muy fáciles de limpiar, resistentes y muy confortables.
