


Medidas de actuación Covid19 en archivos y bibliotecas
... las superficies o mobiliario, al igual que en otros ámbitos.
Un poco más sobre estas instituciones
Precisamente por esto se publicó un documento técnico que recoge algunas recomendaciones para conservar bienes culturales y poder utilizarlos en unas condiciones de seguridad y salud óptimas. El mismo fue elaborado por el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), y está aprobado por el Ministerio de Sanidad.
Este manual hace referencia a diversas manifestaciones culturales, pero en el artículo nos centramos únicamente en las recomendaciones para archivos y bibliotecas.
Estas instituciones son las que se encargan de custodiar el patrimonio bibliográfico y documental. Pero además de gestionar y conservar los fondos, estos centros también cuentan con servicios para usuarios e investigadores, por este motivo es importante diseñar una serie de medidas al respecto.
Además de garantizar la seguridad del público y del personal, también hay que garantizar las de las propias obras que se custodian en ellos. Todo esto se debe realizar prestando los servicios que se encuentren autorizados en cada momento, por eso es fundamental contar con una buena planificación.
Medidas generales
Entre las principales medidas recomendadas en archivos y bibliotecas se encuentra la digitalización de la documentación, de manera que pueda enviarse o descargarse. Esto permite reducir las visitas presenciales y evitar la manipulación directa de los documentos.
En el caso de las visitas presenciales, estas deben realizarse siempre con cita previa, respetando las limitaciones de aforo y el número de mesas disponibles para investigadores. Tanto los usuarios como los trabajadores deben utilizar mascarilla en todo momento.
Es necesario prestar especial atención al uso de geles hidroalcohólicos o jabones para la limpieza de manos, ya que podrían causar daños a la documentación. Por este motivo, los documentos solo deben manipularse con guantes totalmente limpios y secos, evitando así posibles deterioros.
La documentación podrá consultarse tanto en mesas como en mostradores o carros, siempre que estos se encuentren completamente desinfectados y secos. Las soluciones desinfectantes deben haberse evaporado por completo antes de su uso.
Cuando un documento o material sea utilizado de forma presencial, deberá permanecer en cuarentena durante al menos 10 días, pudiendo extenderse hasta 14. Transcurrido este periodo, podrá volver a ser utilizado por otro usuario.
Medidas en espacios públicos
Tanto en archivos como en bibliotecas existen espacios destinados al acceso del público, como las salas de consulta o de estudio. En estas zonas es necesario aplicar medidas adicionales para garantizar la seguridad de los usuarios.
La distancia de seguridad debe mantenerse en todo momento, separando a los usuarios al menos dos metros entre sí. Los equipamientos informáticos de uso común no podrán utilizarse, aunque cada usuario podrá acceder con sus propios dispositivos personales.
Los suelos, muebles y el mobiliario de consulta —como mesas y sillas— deben limpiarse y desinfectarse de forma regular. También es importante prestar atención a elementos de contacto frecuente, como manillares de puertas e interruptores de la luz.
La ventilación frecuente de los espacios es altamente recomendable. Asimismo, en la entrada y salida de cada sala debe disponerse de gel hidroalcohólico para la limpieza de manos, reduciendo así el riesgo de contaminar otras zonas.
Medidas en espacios restringidos al personal
Existen zonas de archivos y bibliotecas destinadas exclusivamente al personal, como depósitos, almacenes, talleres de restauración o salas de reserva. En algunas de ellas también es necesario aplicar medidas específicas.
En los depósitos, no es necesario implantar nuevos procedimientos siempre que el acceso esté restringido y el tránsito controlado. Estos espacios se consideran seguros, ya que en ellos se reincorporan los fondos tras finalizar el periodo de cuarentena.
En los talleres, la limpieza debe realizarse con detergentes suaves, teniendo siempre en cuenta las características de los bienes que se encuentran en ellos. En general, estos espacios presentan poca movilidad de personal, por lo que no se consideran áreas de alto riesgo.
Las obras consultadas de manera presencial deben pasar por una cuarentena en una zona específica, durante un periodo de entre 10 y 14 días, preferiblemente en un espacio con ventilación propia. Los documentos deben colocarse en bolsas de plástico transparente para minimizar el riesgo de contagio.
Durante la cuarentena es necesario controlar la humedad y la temperatura para evitar el deterioro de las obras. En estas zonas también deben depositarse los fondos procedentes de exposiciones temporales, préstamos interbibliotecarios o nuevas adquisiciones.
Especial atención al mobiliario
Archivos y bibliotecas cuentan con diverso mobiliario para el almacenamiento y manejo de los fondos, como carros, estanterías, bases móviles, armarios, archivadores metálicos o escaleras. La desinfección de este mobiliario es fundamental para evitar contagios.
La recomendación general es limpiar estos elementos con productos a base de cloro o soluciones con actividad viricida autorizadas por el Ministerio de Sanidad. Esto no supone ningún problema para el mobiliario metálico.
En los archivos, las estanterías metálicas son una de las mejores soluciones de almacenaje por su resistencia y robustez. Generalmente están fabricadas en acero galvanizado, lo que facilita enormemente su limpieza y desinfección.
Las estanterías metálicas sobre bases móviles también son muy habituales, ya que permiten aprovechar al máximo el espacio disponible. Estas instalaciones incluyen estanterías, carros móviles, volantes y raíles, y ofrecen la ventaja de poder cerrarse en bloque, aportando mayor seguridad y protección frente a la suciedad y agentes externos.
En las bibliotecas es frecuente el uso de escaleras adosadas a las estanterías, ya sean desplazables o corredizas, que facilitan el acceso a los estantes superiores. Al estar fabricadas en acero galvanizado, su desinfección resulta sencilla y eficaz. Algunas se fijan mediante sistemas de guía y otras mediante guías y ganchos.
Conclusiones
Como se puede comprobar, los archivos y las bibliotecas han tenido que aplicar numerosas medidas para garantizar la seguridad, y las aquí descritas son solo algunas de ellas. Existen muchas otras recomendaciones aplicables a la mayoría de los ámbitos.
Entre las pautas generales, es fundamental no acudir a archivos, bibliotecas ni a ningún espacio público en caso de presentar síntomas o estar diagnosticado con Covid-19. Asimismo, debe mantenerse siempre la distancia de seguridad de dos metros con el resto de las personas.
Por último, cuando existan escaleras y ascensor, se recomienda utilizar las escaleras, ya que el ascensor debería ser usado por una sola persona. Al tratarse de un espacio cerrado y reducido, el riesgo de contagio aumenta considerablemente.
Aunque los datos de la pandemia hayan mejorado, el virus sigue presente. Por ello, es el momento de actuar con responsabilidad colectiva y cumplir todas las medidas, pautas y recomendaciones establecidas.
